Trabaja desde donde sea

En promedio, trabajo en un escritorio entre tres o cuatro días al mes. La mayor parte del tiempo estoy en algún otro lugar que no es mi oficina en casa. Pero si me llamas al celular del trabajo no dudarías ni un momento que soy dueño de una compañía con 50 personas a mi cargo. Todo es una fachada. Aquí van algunos consejos de cómo lucir profesional desde cualquier parte del mundo en donde te encuentres:

Recepcionista virtual. Pocas cosas proyectan profesionalismo como el hecho de tener una asistente eficiente, educada y, ¿por qué no, con bonita voz? Si me llamas, te responderá una seductora mujer que contesta con el saludo personalizado de mi empresa, y, en seguida, transfiere la llamada a mi teléfono celular. Por lo que a ustedes concierne, su servidor ha estado trabajando 12 horas seguidas en una pequeña oficina. No nadando en Bacalar.

Elance. Se trata de una empresa de outsourcing en línea. No hay nada que necesites que no puedas encontrar. Es posible contratar a personas en casi todos los continentes. Si necesitas entrada de datos, Kenia. ¿Diseño gráfico? Budapest. Pero ahí te va un consejo: aprende a administrar los recursos, el dinero que ahorres dependerá de tu capacidad de jerarquizar el trabajo entre escalas salariales. Otra alternativa es oDesk, pero me ha parecido más selecto el talento en Elance, y es generalmente un poco más confiable.

Asana. Esta aplicación es realmente impresionante. Te permite darle seguimiento a cualquier proyecto en curso, con el equipo involucrado en él, desde cualquier lugar. Yo lo uso en mi iPad o iPhone y funciona a las mil maravillas. Si necesitas acceder a tu computadora a distancia, también te recomiendo Splashtop. Pero ojo, que no sea una excusa para que te la pases trabajando jornadas de 8 horas, cuando deberías estar disfrutando de unas vacaciones.

Dropbox. Soy absolutamente indisciplinado. Con decirles que es sólo cuestión de tiempo para que llegue a perder mi iPad. Para alguien con este nivel de irresponsabilidad, Dropbox es la respuesta. Almacena tus archivos ahí y podrás acceder a ellos desde cualquier lugar. Te da 2GB gratis, lo que es más que suficiente para guardar tus documentos de trabajo.

Házte respetar. En algún momento vas a tener que lidiar con un jefe/cliente que disfrutará de estarte enviando extensos correos electrónicos. No respondas. Esto es difícil de lograr, sobre todo cuando estás empezando; pero si el asunto a tratar tiene más de un par de párrafos de extensión, debes proceder a convertirlo en una llamada telefónica. Así que haz que te llamen. Va un consejo para una semana laboral de 4 horas: Cuando tu jefe/ cliente finalmente se harte y te llame, responde con “Estoy atorado con un par de juntas ahora mismo, pero tengo 5 minutos para platicar . ¿Qué pasa?” Va a tratar los puntos importantes, para después colgar, y le quedarán más ganas de seguir hablando contigo.

Asistente ejecutiva. Comparto un asistente ejecutiva con otros un par de empresarios. Soy naturalmente tacaño, así que esto me llevó un tiempo decidirlo. Pero como cualquier persona exitosa te lo dirá, concéntrate en los ingresos, no en los gastos. Así que le di acceso a mis mensajes de correo electrónico de trabajo, lo que le permite filtrar y hacerle frente a las cosas fáciles. Se necesita un poco de entrenamiento, pero por una cantidad decente hace el 80 % de la chamba de mis consultores no pueden. Antes de dar este paso, intentar la contratación de un asistente virtual de Elance. Sólo asegúrate de que esté dispuesta a trabajar en su zona horaria.

Escritorio portátil. Si vas a estar como pata de perro, para poder trabajar un par de horas al día vas a necesitar una estación de trabajo portátil decente. Por comodidad y facilidad de transporte, pocas como ésta chulada de La Fonction, que además de proteger tu computadora de los elementos, te permite transportar los esenciales para el día a día de un trabajo que demanda estar conectado, tomar notas y estar disponible para llamadas telefónicas.

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Renuncia a tu trabajo

No hay necesidad de tener un empleo que te mantenga 8 horas diarias o más de tu vida dentro de una oficina. Es muy cómodo tener la certeza de recibir un cheque cada quincena, pero ¿a cambio de qué? ¿De tener un par de días de vacaciones al año? ¿De pasar atascado en el tráfico de lunes a viernes para llegar hasta tu cubículo de dos por dos? Es posible vivir el sueño de mandar a volar todo y llevar las riendas de tu vida. Todo lo que queda es renunciar a tu trabajo. Pero decirlo requiere un poco más de esfuerzo que agarrarte la entrepierna firmemente e ir a la oficina de tu jefe a decirle a tu jefe que se que ahí se ve y le dejas encargado el changarro por tiempo indefinido. Por eso hemos armado una serie de sugerencias que te pueden servir para decidirte a hacerlo: Cuatro semanas antes de salir: Elige una fecha y haz un compromiso. Hay algo acerca de marcar una fecha en el calendario que te permitirá aceptar que esto está sucediendo de verdad. Comienza a usar tus días de “enfermo” , pero no de tus vacaciones. Obtendrás un poco de indemnización que no cae nada mal, por el tiempo de vacaciones que no utilizaste. Tres semanas antes de salir: cuéntale tus planes a los compañeros de trabajo de confianza. Pregunta si saben de alguien que te pueda facilitar trabajo como freelancer. Descarga toda la información que puedas del servidor de la empresa. Utiliza Wetransfer.com o alguna otra forma de transferir archivos de gran tamaño . Dos semanas antes de salir: Da aviso. Haz esto fuera de la oficina para que tu jefe no tenga la ventaja de jugar en casa. Prepárate para cualquier escenario: más dinero. Más vacaciones; para que no permitas que tu jefe juegue con posibles ases bajo la manga. En todo caso, tratar de salir en buenos términos. Recuerda que será a tu jefe a quien llamarán en caso de requerir alguna referencia tuya. Necesitas que esté de tu lado. Una semana antes: Llega a las 9:00 y sal a las 5:00. No hay por qué dar un esfuerzo extra. Pero tampoco seas un completo flojonazo. Prepara una lista de los proyectos en los que estás trabajando y capacita a su reemplazo. Esto no va a tomar dos semanas  así que probablemente te dejen ir temprano . El gran momento : En tu último día, invita a la oficina (incluyendo a tu jefe) a tomar unas copas. Dispara una ronda. Se trata de una celebración. No todo el mundo se apuntará a este festejo. No importa; en el fondo están celosos. Al otro día, cuando te levantes por la mañana te sentirás renovado y fortalecido. Entonces una sensación aterradora de pánico te inundará . Eso es normal. Recuerda, todavía estás trabajando. Aunque suene cursi, estás trabajando hacia tu felicidad, no hacia el siguiente cheque de pago.

Manifiesto

Queremos asumir que, al accesar a este sitio es porque, de alguna manera u otra, te has comprometido a vivir el estilo de un nuevo caballero. Sin ataduras a un horario de oficina, con ganas de tomar las riendas de tu vida, pese a los riesgos que eso pudiera implicar. Asumimos que tienes clase,  un par de bolas bien puestas, pero sobre todo, muchas ganas de vivir.

Atrévete a zarpar junto con nosotros en esta nueva aventura, donde tu lugar de trabajo puede ser desde el café de la esquina de tu casa, una cabaña en la Patagonia o el lobby de un hotel en Berlín.

No es una empresa sencilla, pero con un poco de confianza en ti mismo, y alguno que otro consejo, esto lo puedes conseguir. Sabemos que llevar este estilo de vida no es para todos, y que tampoco lo labrarás de la noche a la mañana. Pero de lo que estamos seguros es que, una vez que lo pruebes, no lo podrás dejar.

Acompáñanos y siéntete con la confianza de compartirnos tus experiencias para que juntos podamos tener más aliados, como los que ‘V’ reunió para su Vendetta. No queremos iniciar una revolución, ni mucho menos. Nuestro objetivo es menos ambicioso pero no por ello menos atractivo: formar y definir lo que es ser un caballero en estos días. Y con tu ayuda, lo lograremos.

¡Bienvenidos al viaje!

CULTURA PROGRESIVA PARA EL HOMBRE. DESDE 2012.