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Decide con inteligencia y determinación.

¿Pueden descubrir tu ‘ropa sucia’ por las marcas que usas?

Hay una frase en la novela Alta fidelidad, de Nick Hornby, que describe la emoción del personaje principal al descubrir que la chica con la que está saliendo tiene muchos gustos similares. ” Lo que realmente importa no es cómo eres, sino lo que te gusta,”  explica. “Tal vez sea un tipo superficial, pero estas cosas  importan.”

Por supuesto, los intereses comunes siempre serán importantes, pero para los gurúes de la publicidad, los productos que compras pueden decir mucho más acerca del tipo de persona que eres; especialmente si eres  hombre, según Bill Vernick y Claire Farber, veteranos expertos en marketing (dentro cuyo CV se encuentran marcas como Hershey’s, Listerine y Dove). Su nuevo libro sobre relaciones personales, Brand Guys, explica los tipos de personalidad masculina en términos publicitarios.

“En nuestra trayectoria de marketing, hemos vinculado determinados productos a ciertas ‘marcas’ de hombre”, explica Vernick. “Y una vez que sabes qué clase de productos  utiliza un tipo, es más fácil de escribir un comercial sobre otros productos que pudieran interesarle.” Vernick cree que estas mismas prácticas pueden ser aplicadas al matchmaking .

La investigación demuestra que, a diferencia de las mujeres , los hombres tienden a ser ferozmente leales a ciertas marcas, como a su equipo de futbol. La hipótesis de Brand Guys es que los hombres pueden ser encasillados dentro de ciertos “estereotipos”, clasificados de acuerdo con las marcas a las que son fieles. Según Vernick y Farber, comprender  estos estereotipos puede ayudarle a las mujeres a decidir si un tipo es el adecuado para ella o no.

El libro incluye diez “marcas” de hombres -dentro de los que se encuentra el Tipo Bud, Chico NikeG, Tipo Q -Tip, Chavo Comedy Central, Mac Tipo, Hombre Red Bull, y Chico Abercrombie.

Las descripciones de cada “marca” están bastante matizadas e incluyen los pros y los contras que representa ser cuate o pareja de ellos. Por ejemplo: el chico Q -Tip es meticuloso, organizado, y puntual, pero también es muy apegado a sus propias reglas. El tipo Nike es activo, competitivo y resulta estimulante estar con él, pero también puede ser exigente y mandón. También se incluyen secciones en cada capítulo acerca de lo que viste cada hombre, lo que hace para ganarse la vida, y cómo actúa en la cama.

Obviamente, el libro está lleno de generalizaciones, y en cierto punto llega a la ridiculez, y ya no hablemos de sexismo. Pero Vernick es el primero en admitir que el libro se debe tomar como divertimento. Así que si crees que eres un tipo muy fácil de leer por las chicas, abusado, tal vez te haría bien darle un refresh a tu guardarropa y eliminar esas camisas J.Crew noventeras que te regaló tu tía.

Haz que una persona ocupada responda tu correo electrónico

Hay días en que recibo cientos de correos electrónicos. Lo peor es que la mayoría de ellos son importantes y es humanamente imposible responder a todos. Pueden ser de trabajo, referentes al blog, o simplemente pueden ser mensajes de mis amigos.

Tengo como política personal leer cada correo electrónico que recibo. Eso significa que cada día debo dedicar al menos una hora a la revisión de mi bandeja de entrada y decidir entre lo que necesita respuesta urgente y lo que no.

Con el propósito de ayudar a la gente a eliminar la paja en sus correos electrónicos, les comparto algunos consejos útiles cuando decidan escribirle a personas abrumadas por su Mailbox.

1 . Sé breve

Si puedes resumir tu correo electrónico en menos de dos o tres oraciones será mucho más fácil de leer al momento de abrirlo. Si el correo electrónico excede los dos párrafos, la gente suele posponer su lectura y probablemente te tomará más tiempo  obtener una respuesta.

La gente tiende a pensar que necesita enviar más información de la que el lector requiere realmente.

2 . Haz un formato legible y claro

Es más fácil leer mensajes de correo electrónico estructurados en una o dos frases por párrafo, que un párrafo extenso.

Acorta tus párrafos en frases más breves, destaca el punto importante, y utiliza negritas o cursivas para enfatizar las secciones importantes y llamar la atención de tu lector.

3 . Deja en claro lo que quieres que haga tu destinatario

Nada hay nada que le caiga más mal a la gente que un correo electrónico que contenga una gran cantidad de información, pero que en ninguna parte diga lo que les gustaría que hicieras como lector. A menudo les respondo inmediatamente con la pregunta: ¿Qué quieres que haga ?

Sé claro y exprésate de manera explícita.

Si tuvieras que enviar un correo electrónico que hubiera que ser extenso por necesidad, no te olvides de escribir el call to action en la parte superior. Eso también ayuda a que el lector decida si debe reenviar el correo electrónico a otra persona, lo cual no es raro si  están acostumbrados a delegar tareas.

4 ) Sé razonable con tu solicitud

En estos días es muy fácil enviar un email en 30 segundos que alguien demorará más de una hora en responder.

Por favor, no le digas que a alguien que visite el sitio web de tu startup para que te dé su opinión. Darle una verdadera revisión a tu producto o página web se requiere de un análisis extenso que requiere mucho trabajo.

Si puedo responder a algo en menos de dos minutos, lo hago de inmediato. ¿Sobre qué exactamente quieres retroalimentación? Sé específico y razonable.

Si deseas que alguien te de feedback sobre algo, sé concreto y haz una pregunta específica que sea posible responder en un par de minutos.

Por favor, no esperes a que tu lector haga el trabajo de averiguar lo que quieres que haga. Eso denota  ociosidad.

5. Muestra por qué alguien tiene que tomarse el tiempo para ayudarte

Esto es duro, pero es importante aclararlo. Antes, solía reunirme con gente que me contactaba vía correo electrónico. Convení verlos para tomar café o un almuerzo. Escuché un montón de historias y pude dar una buena cantidad de consejos sobre lo que pensaba que deberían hacer. Pero luego, inevitablemente me frustraba cuando la gente no había escuchado mis consejos.

Hoy en día, trato de darle prioridad a las personas para quienes creo yo, mi colaboración será de mayor ayuda.

La mejor manera de averiguarlo es ver si has hecho algo interesante y que indique que se va a hacer cosas interesantes en el futuro.

El hecho de haber asistido a una buena escuela es un punto a favor . Trabajar en una startup del que haya escuchado hablar es un plus. Ser un consultor o dirigir una pequeña empresa suele ser un inconveniente.

5 habilidades del trabajador independiente

Hace poco me preguntaron qué tipo de habilidades requieres cuando eres freelancer. Supongo que eso depende del tipo de vida que quieras llevar. Una vez definido eso, debes reconocer algunas cosas sobre ti mismo.

Dejar de estar en una nómina no es el fin del mundo, pero es obvio que este estilo de vida no es para quienes le huyen a los riesgos. Y la verdad es que hay menos peligro del que imaginas. No te asustes, no te va a pasar nada por salir de tu zona de confort y de un horario de nueve a seis de la tarde. Ah, y prepárate para ser víctima de uno que otro comentario sarcástico –más vale que te valgan.

Velo como una oportunidad para valorar que eres más creativo de lo que piensas. Hay un millón de maneras de hacer dinero. La mayoría de ellos no implican estar sentado en un cubículo esperando a que llegue el ‘viernes chilango’. Analiza a fondo cuáles son tus habilidades. Determina cuáles de ellas pueden comercializarse. Recuerda la frase del guasón en ‘The Dark Knight”: ‘si eres bueno en algo, no lo hagas gratis’. Intenta hacer una primera llamada vendiéndote. No es tan complicado. Sólo se necesita un poco de huevos.

Mantén en mente el objetivo por el cual renunciaste. Si dejaste de tu empleo de Godínez sólo para pasártela sentado en tu oficina en casa, no estás entendiendo. Manda a hacer por fuera todo el trabajo que puedas a un precio económico. Sal a la calle. Disfruta de la vida. Prefiero ganar 50 pesos haciendo poco, a ganar 100 trabajando todo el día.

Inviértele. Todo el trabajo que hago es desde un iPad 2 y un teclado Logitech (no escatimes en gadgets útiles). Con eso y un teléfono celular, debería bastarte para llevar un día de trabajo mientras bebes una cerveza en la playa.

Reduce tus consumos mensuales. Los artículos o servicios costosos no son los que ocupan más parte de tu presupuesto, sino las cuentas mensuales. Cable, servicios al coche. renta, etc. Por ejemplo, valora si es necesario tener un comedor que nunca usas y así, vas eliminando.

Habla con la gente. Lo que más extrañan los recién desempleados al estar fuera de una oficina, es el ruido. Que no te gane la timidez, únete a un equipo de algo, arma una fiesta. Entabla una conversación con un desconocido. Verás que basta hacer el mínimo esfuerzo y salir de tu casa para lograrlo.

Ten paciencia. Ajustarte a esta nueva forma de vida no sucede de la noche a la mañana. Mantén la confianza en ti mismo. Adquiere un poquito de valor. Muy pronto el ritmo de vida disminuirá y así podrás ser capaz de concentrarte en las cosas que te hacen feliz.

6 pasos hacia una “power nap” perfecta

Pese a que pareciera contraproducente y poco productiva, resulta que la tan practicada costumbre en la provincia de este país, la siesta, si se hace correctamente, puede ayudarte a ser más productivo, creativo y ayudarte a hacer más cosas.

Una investigación muestra claramente que las siestas pueden representar algo positivo para tu salud y el trabajo. Una siesta corta puede restaurar el estado de vigilia, ayudar a la memoria, mejorar el rendimiento cognitivo, combatir la fatiga, disminuir los tiempos de respuesta, mejorar la motivación y hacer maravillas si tienes un déficit de sueño. En pocas palabras, el sueño –incluso una breve siesta de cinco o diez minutos– puede despejar tu mente y restaurar tu cuerpo para mejorar tu productividad.

En su libro, The Power of Engagement, el Dr. Jim Loehr y Tony Schwartz, hacen hincapié en la importancia de aprender a manejar tu energía –no necesariamente el tiempo– más eficazmente a vivir y trabajar al máximo rendimiento. Hecho tiempo para tomarme una siesta de dos a cuatro veces por semana durante seis semanas y he notado una gran diferencia. Definitivamente me siento un poco amodorrado al despertar y unos minutos después, pero esto se despeja pronto y en seguida me siento más alerta. Sin embargo, hay una habilidad que debes aprender para lograrla. Así es como debes aplicar la siesta:

1. Busca un lugar con poca luz. No es lo más natural dormir a  mitad del día, por necesitarás cierta ayuda. Procura que tu zona de siesta (oficina, coche, etc) esté tan oscuro como sea posible. Eso significa bajar las persianas y apagar los monitores de las computadoras y las luces. También sugiero un antifaz para dormir para bloquear aún más luz.

2. Que sea tranquilo. Apaga la televisión, silencia el equipo, pon tu teléfono celular en vibrador y pulsa el botón de “no molestar” en tu teléfono de la oficina. Para escapar del ruido externo –como máquinas de tráfico o fotocopias–, pon música relajante o ruido blanco (por ejemplo, las olas del mar) en tu computadora o teléfono celular. Para que sea más cómodo, ponte unos audífonos que bloquearán aún más el ruido. Si tienes problemas para conciliar el sueño con la música, usa tapones para los oídos.

3. Debe ser breve. No se trata de dormirte una o dos horas. Se llama “power nap” por algo, (principalmente se trata de relajar a la gente de que no pensaría de tomar una siesta a mitad del día por nada en el mundo). Tiene que ser breve. Lo que menos queremos es iniciar un ciclo completo de sueño. Si haces esto, tu cabeza estaría adormilada, lo cual resultaría contraproducente. El tiempo ideal de sueño es de 15 a 20 minutos.

4. Despeja tu mente. Al principio, tu mente volará –incluso durante toda la “siesta”. Estarás pensando en las cosas que deberías estar haciendo en vez de dormir. Concéntrate en una sola palabra o en la música. Iniciar con el hábito requiere de práctica.

5. No existe la culpa. Para muchos, esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Piensa en la siesta como una inversión –y  no una pérdida– de tiempo que redituará en un cambio y algo que te ayudará a ser más productivo. Apúrate a comer y dedícale entre 15 y 20 minutos a esta “tarea”. De este modo podrás rendir al máximo, y no en un estado de coma después del almuerzo.

6. Utiliza la cafeína para un impulso extra. Bebe una taza de café justo antes de tu siesta. Al despertar, la cafeína la aprovechará tu cuerpo para darte aún más energía y concentración mental.

Disfruta de tu siesta de la tarde. Comienza el día con un renovado sentido de propósito y una mayor productividad. Sólo asegúrate de limpiarte la baba de la boca.

Proyecta confianza en ti mismo

No suelo ir a bares a menos que lo haga acompañado. Sin embargo, hace un par de fines de semana que salí con un par de amigos, en uno conocimos a una chica donde platicamos brevemente. Al terminar de enfrascarnos en una breve conversación me comentó que  le había parecido una “persona muy segura” de mi misma. Puedo apostar que lo dijo como ironía o insulto, pero su halago me hizo la noche. Si les soy honesto, yo me percibo como alguien con  más inseguridades que el promedio de las personas. Tal vez la realidad sea que al final de cuentas, todo el mundo tiene una percepción de sí mismo muy parecida a la mía. Pero en fin, como el alimento al ego como el que tuve en el bar suele ser muy escaso y breve, he desarrollado algunos trucos para cubrir este ‘complejo’ que aquí comparto.

El 80% es igual de bueno que el 100%: La próxima vez que alguien te haga una pregunta de cuya respuesta sólo estés seguro en un 80 % , responde con absoluta certeza. No agaches la cabeza. No titubees. No levantes la voz al final de la frase. Pero sobre todo ten en cuenta que no hay apuestas seguras en esta vida y la gente lo sabe. Si resulta que estás equivocado, afróntalo con madurez.

Acepta la culpa: Cuando surja un problema, tú debes ser la primera persona en decir “que fue tu culpa”. La verdad es que siempre habrá algo que se pudo haber hecho para evitarlo. Aceptar la culpa de inmediato muestra que estás seguro de que puede enmendarlo. No te claves en preocuparte, mejor ocúpate en reaccionar de inmediato para una posible rectificación, en aprender una lección y seguir adelante.

Trabaja en ti: Come bien. Viste bien. Vive bien. No hacer nada indulgente equivale a demostrarle a todo el mundo que no crees en ti. Aunque suene a libro de autosuperación, lo cierto es que debes creértela. Sentirte bien se reflejará en tu lenguaje corporal y te ayudará en diferentes aspectos de tu personalidad.

Mantén contacto visual: Hay un viejo truco de negociación donde uno mantiene contacto visual hasta que el silencio incómodo hace que la otra persona ceda en lo que sea que estén negociando. Funciona, y no sólo en la negociación. El contacto visual exuda confianza en todas las áreas de su vida. Esto demuestra que no es necesario que pienses en lo que quieres.

Habla: Crecí en medio de una familia mesurada donde esperábamos pacientemente para que otros terminaran de hablar antes de tomar la palabra. En el mundo real, tienes que aprovechar la mínima oportunidad en una conversación para dar tu opinión. Eso no significa que tal vez tengas que ser grosero y protagónico, pero al final de la conversación la gente debe saber lo que pasa por tu cabeza.

Opina: Nunca puedes decir que algo “te vale” o ‘no te interesa’. No es así, o al menos no debería serlo. En serio, nadie te juzgará por exponer cuál es tu película o restaurante favorito. Además, un caballero debe aprender a sentirse cómodo cuando los demás opinan distinto a él. Cuando alguien te dice que estás equivocado basta con exponer tus razones, independientemente de que no concuerden con los demás, es un país libre.

No reacciones: La próxima vez que alguien te desafíe, siempre tienes la opción de no reaccionar. Una persona segura de sí misma no puede ser de mecha corta. Navego un lugar lleno de gente donde drop-ins son comunes ( un no-no grande en surfing) . Algunos chicos hinchan , algunos grito y algunos incluso pelean. Cada vez , me desconecto en adelante, me echan, remar de vuelta a la alineación y buscar la próxima ola . La vida es demasiado corta como para reaccionar a cada pequeña cosa .

Un amigo que te rete. Todos tenemos algún conocido que nos cae bien por el simple hecho de ser fiel a sus convicciones –pese a que no sean las mismas que las tuyas. Hazte su amigo, y basa tu relación en platicar con él sobre sus puntos de vista sobre las cosas. Entre más se oponga su visión del mundo a la tuya, mejor. Eso fortalecerá tus convicciones y te volverá mejor defendiéndolas al buscar buenos argumentos. Es duro, pero te hará ser un hombre y sobre todo un caballero cuando te enfrentes a otras situaciones de este tipo en el mundo cotidiano.

Adopta buenos hábitos con esta app

En un universo donde se publican tantas aplicaciones como memes sobre Peña Nieto o Cristian Castro, es importante saber identificar cuáles son las que, además de entretenerte, son de utilidad y pueden ayudarte a mejorar tu calidad de vida en diferentes aspectos.

Para una app que promete una manera sencilla de conseguir cualquier objetivo, realizar un seguimiento de su progreso, y obtener el apoyo de tus amigos, no podía existir un nombre más preciso que Lift.

Todos necesitamos un empujón para formar hábitos que nos ayuden y beneficien en nuestras actividades cotidianas y Lift  ofrece las herramientas necesarias para añadir prácticas que quieras incluir en tu vida, darles seguimiento y crear metas alcanzables.

¿En dónde radica su magia? La aplicación lleva un registro de tus hábitos, así podrás hacerlos conscientes y tener presente el progreso en cada actividad que realizas. Además, cuenta con la característica de ser una red social, lo que le brinda un carácter interactivo para que tus amigos puedan conocer tus actividades y animarte en tu consigna de adoptar nuevos hábitos –que no te extrañe que muchos de ellos estén tratando de adoptar los mismos o muy parecidos.

Bien sabes que crear nuevas costumbres o deshacerte de aquellas que te perjudican no es una tarea fácil y requiere de  fuerza de voluntad. La clave para lograr el éxito es volver conscientes tus hábitos. Simplemente revisa tus hábitos –sean buenos o malos– el día en que los estás haciendo y te sorprenderá que con un poco de motivación evitarás los que están volviéndote menos productivo.

Con esta aplicación no tendrás pretexto para mejorar en muchos sentidos, ya que además, puedes ver tus progresos en reportes mensuales y semanales o incluso poner notas donde puedes expresar cómo te has sentido.

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7 consejos para evitar distractores

Seguramente te ha pasado: son las 6 de la tarde y no sabes cómo transcurrió el tiempo tan pronto y  no has hecho ni la mitad del trabajo pendiente. Se entiende que te suceda de vez en cuando –hay que resolver bomberazos o atender juntas que no están planeadas. Sin embargo, si esto es más una regla que una excepción, quizá debas hacer ciertos ajustes a tus hábitos.

Para eso, aquí van siete maneras de evitar que las distracciones interfieran en tu productividad:

  1. Haz una lista y mantenla  a la vista: De nada te sirve hacer una lista si va a estar oculta detrás de tu navegador, tu programa de correo electrónico y la hoja de cálculo. Hazla en un post-it y pégala en un lugar donde la veas invariablemente cuando mires tu computadora, respondas el teléfono o tomes tu celular. Al tenerla en tu campo de visión la considerarás tu prioridad.
  2. Evita al máximo los distractores: Toma en cuenta el tiempo que le estás dedicando al correo electrónico, a las redes sociales o a tu celular. También analiza si contestar llamadas personalmente te está consumiendo más de lo debido; por último, evalúa si es momento de evitar que todos los visitantes o proveedores lleguen hasta la puerta de tu oficina. Todo esto te está robando minutos valiosos. Así que agenda momentos específicos para cada una de las tareas mencionadas para que te concentres en tu trabajo.
  3. Limpia tu escritorio: Si estás a punto de entrar de lleno a un proyecto importante, limpia tu espacio de trabajo y no dejes rastros de otra tarea de menor prioridad. Es muy probable que los vestigios a la vista de esa tarea te distraigan y te inviten a atenderla –un lujo que no te puedes dar.
  4. Cierra tu puerta. Con todo y que cada vez se vuelve más ubicua hoy en día la política de puertas abiertas en varias empresas grandes y pequeñas, considérala que como toda regla, tiene sus excepciones. Si bien debes estar disponible para tus empleados, también tienes que saber darle prioridad a tu negocio cuando lo amerita. De paso, esto sirve para que ejerciten su capacidad de resolución de problemas.
  5. Levántate cuando alguien pase a tu oficina. Es una regla tan simple y lógica: tu visitante no podrá sentarse y por ende, se cansará más fácil y se irá en cuanto termine de resolver sus asuntos contigo. Si hay alguien con mucha fortaleza en su par de piernas –o en su par de azules– quien pese a esto no salga rápido, pídele que te acompañe afuera, déjalo en el pasillo y pídele una disculpa porque tienes cosas por resolver.
  6. Analiza a fondo tu procastinación. Posponer algo importante puede deberse a cuestiones viscerales más que a su naturaleza distractora. Toma un lápiz y papel y escribe las razones que no te permiten enfrentarte a una situación en específico y luego encuentra maneras de resolverla. No importa si son temores que tengas porque consideras no tener la habilidad para lograr algo, careces de la información necesaria para hacer un buen trabajo o simplemente tienes ansiedad por dar el siguiente paso en el proyecto que desarrollas: todo tiene solución.
  7. Concéntrate en concretar. Ya cerraste la puerta, apagaste tu celular, limpiaste tu escritorio y vas avanzando. Tienes todo el derecho de poner un letrero afuera de tu oficina que diga “Estoy disponible sólo para casos de vida o muerte”. Si te deshaces de todos los distractores y excusas, es posible que cumplas con tus objetivos mucho antes de lo que tenías planeado.