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Alcanza tus objetivos de la manera más inteligente y rápida.

Haz que una persona ocupada responda tu correo electrónico

Hay días en que recibo cientos de correos electrónicos. Lo peor es que la mayoría de ellos son importantes y es humanamente imposible responder a todos. Pueden ser de trabajo, referentes al blog, o simplemente pueden ser mensajes de mis amigos.

Tengo como política personal leer cada correo electrónico que recibo. Eso significa que cada día debo dedicar al menos una hora a la revisión de mi bandeja de entrada y decidir entre lo que necesita respuesta urgente y lo que no.

Con el propósito de ayudar a la gente a eliminar la paja en sus correos electrónicos, les comparto algunos consejos útiles cuando decidan escribirle a personas abrumadas por su Mailbox.

1 . Sé breve

Si puedes resumir tu correo electrónico en menos de dos o tres oraciones será mucho más fácil de leer al momento de abrirlo. Si el correo electrónico excede los dos párrafos, la gente suele posponer su lectura y probablemente te tomará más tiempo  obtener una respuesta.

La gente tiende a pensar que necesita enviar más información de la que el lector requiere realmente.

2 . Haz un formato legible y claro

Es más fácil leer mensajes de correo electrónico estructurados en una o dos frases por párrafo, que un párrafo extenso.

Acorta tus párrafos en frases más breves, destaca el punto importante, y utiliza negritas o cursivas para enfatizar las secciones importantes y llamar la atención de tu lector.

3 . Deja en claro lo que quieres que haga tu destinatario

Nada hay nada que le caiga más mal a la gente que un correo electrónico que contenga una gran cantidad de información, pero que en ninguna parte diga lo que les gustaría que hicieras como lector. A menudo les respondo inmediatamente con la pregunta: ¿Qué quieres que haga ?

Sé claro y exprésate de manera explícita.

Si tuvieras que enviar un correo electrónico que hubiera que ser extenso por necesidad, no te olvides de escribir el call to action en la parte superior. Eso también ayuda a que el lector decida si debe reenviar el correo electrónico a otra persona, lo cual no es raro si  están acostumbrados a delegar tareas.

4 ) Sé razonable con tu solicitud

En estos días es muy fácil enviar un email en 30 segundos que alguien demorará más de una hora en responder.

Por favor, no le digas que a alguien que visite el sitio web de tu startup para que te dé su opinión. Darle una verdadera revisión a tu producto o página web se requiere de un análisis extenso que requiere mucho trabajo.

Si puedo responder a algo en menos de dos minutos, lo hago de inmediato. ¿Sobre qué exactamente quieres retroalimentación? Sé específico y razonable.

Si deseas que alguien te de feedback sobre algo, sé concreto y haz una pregunta específica que sea posible responder en un par de minutos.

Por favor, no esperes a que tu lector haga el trabajo de averiguar lo que quieres que haga. Eso denota  ociosidad.

5. Muestra por qué alguien tiene que tomarse el tiempo para ayudarte

Esto es duro, pero es importante aclararlo. Antes, solía reunirme con gente que me contactaba vía correo electrónico. Convení verlos para tomar café o un almuerzo. Escuché un montón de historias y pude dar una buena cantidad de consejos sobre lo que pensaba que deberían hacer. Pero luego, inevitablemente me frustraba cuando la gente no había escuchado mis consejos.

Hoy en día, trato de darle prioridad a las personas para quienes creo yo, mi colaboración será de mayor ayuda.

La mejor manera de averiguarlo es ver si has hecho algo interesante y que indique que se va a hacer cosas interesantes en el futuro.

El hecho de haber asistido a una buena escuela es un punto a favor . Trabajar en una startup del que haya escuchado hablar es un plus. Ser un consultor o dirigir una pequeña empresa suele ser un inconveniente.

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5 habilidades del trabajador independiente

Hace poco me preguntaron qué tipo de habilidades requieres cuando eres freelancer. Supongo que eso depende del tipo de vida que quieras llevar. Una vez definido eso, debes reconocer algunas cosas sobre ti mismo.

Dejar de estar en una nómina no es el fin del mundo, pero es obvio que este estilo de vida no es para quienes le huyen a los riesgos. Y la verdad es que hay menos peligro del que imaginas. No te asustes, no te va a pasar nada por salir de tu zona de confort y de un horario de nueve a seis de la tarde. Ah, y prepárate para ser víctima de uno que otro comentario sarcástico –más vale que te valgan.

Velo como una oportunidad para valorar que eres más creativo de lo que piensas. Hay un millón de maneras de hacer dinero. La mayoría de ellos no implican estar sentado en un cubículo esperando a que llegue el ‘viernes chilango’. Analiza a fondo cuáles son tus habilidades. Determina cuáles de ellas pueden comercializarse. Recuerda la frase del guasón en ‘The Dark Knight”: ‘si eres bueno en algo, no lo hagas gratis’. Intenta hacer una primera llamada vendiéndote. No es tan complicado. Sólo se necesita un poco de huevos.

Mantén en mente el objetivo por el cual renunciaste. Si dejaste de tu empleo de Godínez sólo para pasártela sentado en tu oficina en casa, no estás entendiendo. Manda a hacer por fuera todo el trabajo que puedas a un precio económico. Sal a la calle. Disfruta de la vida. Prefiero ganar 50 pesos haciendo poco, a ganar 100 trabajando todo el día.

Inviértele. Todo el trabajo que hago es desde un iPad 2 y un teclado Logitech (no escatimes en gadgets útiles). Con eso y un teléfono celular, debería bastarte para llevar un día de trabajo mientras bebes una cerveza en la playa.

Reduce tus consumos mensuales. Los artículos o servicios costosos no son los que ocupan más parte de tu presupuesto, sino las cuentas mensuales. Cable, servicios al coche. renta, etc. Por ejemplo, valora si es necesario tener un comedor que nunca usas y así, vas eliminando.

Habla con la gente. Lo que más extrañan los recién desempleados al estar fuera de una oficina, es el ruido. Que no te gane la timidez, únete a un equipo de algo, arma una fiesta. Entabla una conversación con un desconocido. Verás que basta hacer el mínimo esfuerzo y salir de tu casa para lograrlo.

Ten paciencia. Ajustarte a esta nueva forma de vida no sucede de la noche a la mañana. Mantén la confianza en ti mismo. Adquiere un poquito de valor. Muy pronto el ritmo de vida disminuirá y así podrás ser capaz de concentrarte en las cosas que te hacen feliz.

6 pasos hacia una “power nap” perfecta

Pese a que pareciera contraproducente y poco productiva, resulta que la tan practicada costumbre en la provincia de este país, la siesta, si se hace correctamente, puede ayudarte a ser más productivo, creativo y ayudarte a hacer más cosas.

Una investigación muestra claramente que las siestas pueden representar algo positivo para tu salud y el trabajo. Una siesta corta puede restaurar el estado de vigilia, ayudar a la memoria, mejorar el rendimiento cognitivo, combatir la fatiga, disminuir los tiempos de respuesta, mejorar la motivación y hacer maravillas si tienes un déficit de sueño. En pocas palabras, el sueño –incluso una breve siesta de cinco o diez minutos– puede despejar tu mente y restaurar tu cuerpo para mejorar tu productividad.

En su libro, The Power of Engagement, el Dr. Jim Loehr y Tony Schwartz, hacen hincapié en la importancia de aprender a manejar tu energía –no necesariamente el tiempo– más eficazmente a vivir y trabajar al máximo rendimiento. Hecho tiempo para tomarme una siesta de dos a cuatro veces por semana durante seis semanas y he notado una gran diferencia. Definitivamente me siento un poco amodorrado al despertar y unos minutos después, pero esto se despeja pronto y en seguida me siento más alerta. Sin embargo, hay una habilidad que debes aprender para lograrla. Así es como debes aplicar la siesta:

1. Busca un lugar con poca luz. No es lo más natural dormir a  mitad del día, por necesitarás cierta ayuda. Procura que tu zona de siesta (oficina, coche, etc) esté tan oscuro como sea posible. Eso significa bajar las persianas y apagar los monitores de las computadoras y las luces. También sugiero un antifaz para dormir para bloquear aún más luz.

2. Que sea tranquilo. Apaga la televisión, silencia el equipo, pon tu teléfono celular en vibrador y pulsa el botón de “no molestar” en tu teléfono de la oficina. Para escapar del ruido externo –como máquinas de tráfico o fotocopias–, pon música relajante o ruido blanco (por ejemplo, las olas del mar) en tu computadora o teléfono celular. Para que sea más cómodo, ponte unos audífonos que bloquearán aún más el ruido. Si tienes problemas para conciliar el sueño con la música, usa tapones para los oídos.

3. Debe ser breve. No se trata de dormirte una o dos horas. Se llama “power nap” por algo, (principalmente se trata de relajar a la gente de que no pensaría de tomar una siesta a mitad del día por nada en el mundo). Tiene que ser breve. Lo que menos queremos es iniciar un ciclo completo de sueño. Si haces esto, tu cabeza estaría adormilada, lo cual resultaría contraproducente. El tiempo ideal de sueño es de 15 a 20 minutos.

4. Despeja tu mente. Al principio, tu mente volará –incluso durante toda la “siesta”. Estarás pensando en las cosas que deberías estar haciendo en vez de dormir. Concéntrate en una sola palabra o en la música. Iniciar con el hábito requiere de práctica.

5. No existe la culpa. Para muchos, esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Piensa en la siesta como una inversión –y  no una pérdida– de tiempo que redituará en un cambio y algo que te ayudará a ser más productivo. Apúrate a comer y dedícale entre 15 y 20 minutos a esta “tarea”. De este modo podrás rendir al máximo, y no en un estado de coma después del almuerzo.

6. Utiliza la cafeína para un impulso extra. Bebe una taza de café justo antes de tu siesta. Al despertar, la cafeína la aprovechará tu cuerpo para darte aún más energía y concentración mental.

Disfruta de tu siesta de la tarde. Comienza el día con un renovado sentido de propósito y una mayor productividad. Sólo asegúrate de limpiarte la baba de la boca.

Haz que te paguen lo que vales

En tu vida como profesional independiente, tu objetivo no es sólo ganar dinero suficiente para sobrellevarla –sino que te paguen lo que vales.

Esta guía rápida te ayudará a abrirte camino para lograrlo, pero debes tener en cuenta este tema a lo largo de tu trayectoria como freelancer. Recuerda, lo que cobres dependerá en gran medida de tu industria, tu nivel de experiencia, y tu área de expertise  –y también puede variar de cliente a cliente.

Averigua honorarios

Siempre considera lo siguiente:

Tiempo facturable: Ya sea que hayas contemplado una tarifa por hora o no, es de extrema importancia que sepas cuánto tiempo te toma realizar ciertas tareas, y que se toma en cuenta esto al realizar tus cálculos de tarifas. A algunos freelancers les parece útil basar su tarifa por proyecto en una tarifa por hora como línea de base, a pesar de que no le dicen al cliente este monto.

Compras relacionadas con el proyecto: Esto incluye suministros, insumos, viajes, espacio del anuncio, nombres de dominio, derechos de las fotos, y cualquier otro gasto que tengas que hacer para realizar el proyecto.

Gastos generales: Si sabes que este proyecto te llevará un mes, divide el costo de mantener las luces encendidas, wifi, la renta, gastos de marketing, seguro, etc entre 12. Así es, incluye el seguro.

Tu ganancia: Este porcentaje refleja tu valor agregado y, como tal, es el más difícil de calcular. Lo más importante que debes considerar es tu talento y nivel de experiencia, y lo que este valor verdadero le brinda a tu cliente. Esto regularmente se denomina “fijación de precios basada en el valor.”

• Por ejemplo, tu redacción como experto va mucho más allá de simplemente llenar un espacio en blanco en la página web de un cliente, sino que puede proporcionarle cierto nivel de confianza a su marca, percepción positiva, y comercialización, lo cual vale mucho más que el tiempo que dedicaste redactando.

• Aquí es también donde el tamaño de tu cliente puede ser relevante. Tu ganancia de una compañía de varios millones de pesos que la que diseñaste un sitio web para debe ser mayor que el beneficio que obtendrás de una pequeña tienda familiar.

• Esto no es porque tengas que “ordeñar” más a la gran empresa o le dediques más tiempo a sus trabajos.

• El sitio web para su gran empresa proporciona un mayor valor a la empresa y para cada uno de sus miles de clientes, mientras que el sitio web de la tienda familiar tiene menor valor, ya que su objetivo es llegar a algunas centenas de visitantes a la semana.

Consideraciones de mercado: Si no hay  mucha demanda del trabajo que realizas, no tiene sentido mantener tus precios altos. Durante las crisis económicas, tal vez tengas que cobrar menos con el fin de cubrir tus entradas de dinero. Sin embargo, pon atención a las condiciones del mercado y ten en mente que es una situación pasajera. Además, recuerda que tener una especialidad puede estabilizar tus ingresos frente a los cambios del mercado, ya que las especialidades se perciben con un valor más alto.

Calcula tu tarifa

A continuación se muestra una fórmula flexible para fijar tu tarifa base por hora. Puedes optar por decirle a tus clientes que manejas una tarifa por hora o simplemente utilízala como punto de referencia al calcular tu tarifa por proyecto / paquete / día . Recuerda que esto es un arte y no una ciencia.

( salario anual + gastos anuales + ganancia anual ) ÷ horas de trabajo anuales facturables = tu tarifa por hora básica

Salario anual: ¿Qué te gustaría hacer un año ? Considera esto como un gasto de negocios (asígnate un salario como si fueras  tu propio jefe ).

Gastos anuales: Incluye las compras y los gastos generales descritos en la sección anterior.

Ganancia anual: Es la que se cobra por encima de tus gastos. Se sugiere que se maneje del 10 al 20 por ciento de tu salario como norma.

Horas facturables anuales: 365 días menos vacaciones , permisos por enfermedad,  fines de semana, y el tiempo que pasas haciendo cosas administrativas, y se multiplica por el número de horas que trabajas al día. aproximadamente .

Tasa por hora básica: Esta es una guía, mas no una regla. Puedes optar por compartir esto con un cliente como tu tarifa por hora , o simplemente puedes desarrollarla cuando des la tarifa para un proyecto.

¿Por hora? ¿Al día? ¿Por proyecto ?

Después de averiguar tu tarifa básica por hora, es el momento de averiguar cómo presentarás este cobro a los clientes en un contrato. (Así es, ¡contrato! Todos los freelancers necesitan contratos. ¡Por favor, trabaja bajo un contrato!)

Por hora

Pros: Simple. Es fácil de negociar. Puedes establecer una tarifa por premura para los trabajos que tengan el tiempo como prioridad. Se acomoda a un espectro de trabajo variable.

Contras: El cliente puede mostrarse reticente, ya que no hay un límite para el proyecto. No existe la flexibilidad en la tarifa para un proyecto demandante. Si eres demasiado rápido, pierdes. Resulta difícil de elevar.

Tarifa por proyecto

Pros: Se puede adaptar a la capacidad de trabajo y al cliente. Te permite predecir tus ingresos con mayor facilidad.

Contras: Puede resultar difícil de calcular. Si el cliente intenta añadir extras para el proyecto, tal vez tengas que renegociar, lo cual puede representar un problema.

Paquetes de precios (por ejemplo, por $350 tienes el servicio de corrección de estilo, edición ligera, por X número de páginas; por $ 500 obtienes edición completa, por X número de páginas, etc )

Pros: Se puede presentar al público. Esto hace que sea difícil para los clientes a “regatear”. También puede ser eficaz para un cliente que conoces bien. Permite que los clientes elijan a partir de un menú, lo que les brinda la sensación de que tienen mayor control sobre la tarifa.

Contras: No hay flexibilidad para un proyecto o cliente desafiante.

Tarifa por día

Pros: No hay necesidad de negociar. Útil para un pequeño proyecto que, de lo contrario, no sería rentable. Se puede dividir en incrementos de tiempo espaciados a lo largo de un periodo más largo.

Contras: Es posible que sea mal pagado si no calculas correctamente tus costos, gastos generales y los requisitos del proyecto. Puede ser difícil de incrementar una vez que se especifica la tarifa.

Todo esto debe ser expuesto claramente en la sección apropiada de tu contrato.

Más guías para establecer precios: Haz tu tarea

1 . Aprende las tarifas de referencia en tu sector. Algunos profesionales de la industria se atreven a publicar sus tarifas en línea (¡lo cual agradecemos! ) y por ahí puedes empezar. También puedes accesar a los foros de discusión de tu industria y los sitios de redes profesionales.

2 . Habla con los profesionales. Pregunta si puedes contactar con un profesional independiente en tu industria e invítalo a tomar un café en caso de que estés empezando a freelancear. Es probable que este freelancer alguna vez haya estado en la misma situación que la que estás y se tomará el tiempo para ayudarte. Si la empresa en la que trabajabas solía contratar trabajadores independientes, pregúntale al encargado de RH lo que alguien de tu nivel y experiencia normalmente cobraría .

3 . Haz una investigación de mercado sobre tu cliente antes de fijar una tarifa. Como señalamos anteriormente, el tamaño de una empresa puede, o no, cambiar el valor de tus servicios. Es importante que te hagas una idea de la importancia que tiene el proyecto que realizas para una empresa.

4 . Si es posible, obtén un presupuesto por parte del cliente antes de hacer números. No hay nada peor que hacer todos tus cálculos , darle tu presupuesto al cliente, y luego recibir un completo silencio en el otro extremo de la línea, porque tu presupuesto no tiene nada que ver con lo que esperaban. Hazte una idea del presupuesto que pudiera esperar tu cliente. Querrán engañarte con un presupuesto bajo -así que considera eso. Pero por lo menos tendrás una cifra aproximada para jugar. Si las expectativas y el presupuesto del cliente son lejanas, aprovéchala como una oortunidad para educarlos.

Tu trabajo es comunicar tu valor y educar

Considéralo un servicio hacia tus clientes para educarlos sobre lo que significa realizar el trabajo que te han solicitado, sobre todo si parecen un poco sorprendidos por tus costos . No es su obligación saber lo que haces.

Explícales cómo es que tu trabajo puede ayudarlos a mejorar su negocio. Por ejemplo, muéstrales por qué un logotipo profesional es mucho más que una “bonita imagen”, y cita alguna investigación sobre la influencia que haya tenido algún logotipo en la percepción de los clientes. Explica por qué escribir ese párrafo en su página web toma mucho más tiempo de lo que ellos creerían – porque es el primer párrafo que verá un cliente, y tienes que expresar a detalle la misión de la compañía y un call-to-action -, en fin, captas el mensaje.

Esto no sólo permite que el cliente perciba que van a obtener el valor de su dinero, sino que también te da la oportunidad de demostrar tu experiencia y explicar el proceso de pensamiento detrás de tu trabajo.

Adopta buenos hábitos con esta app

En un universo donde se publican tantas aplicaciones como memes sobre Peña Nieto o Cristian Castro, es importante saber identificar cuáles son las que, además de entretenerte, son de utilidad y pueden ayudarte a mejorar tu calidad de vida en diferentes aspectos.

Para una app que promete una manera sencilla de conseguir cualquier objetivo, realizar un seguimiento de su progreso, y obtener el apoyo de tus amigos, no podía existir un nombre más preciso que Lift.

Todos necesitamos un empujón para formar hábitos que nos ayuden y beneficien en nuestras actividades cotidianas y Lift  ofrece las herramientas necesarias para añadir prácticas que quieras incluir en tu vida, darles seguimiento y crear metas alcanzables.

¿En dónde radica su magia? La aplicación lleva un registro de tus hábitos, así podrás hacerlos conscientes y tener presente el progreso en cada actividad que realizas. Además, cuenta con la característica de ser una red social, lo que le brinda un carácter interactivo para que tus amigos puedan conocer tus actividades y animarte en tu consigna de adoptar nuevos hábitos –que no te extrañe que muchos de ellos estén tratando de adoptar los mismos o muy parecidos.

Bien sabes que crear nuevas costumbres o deshacerte de aquellas que te perjudican no es una tarea fácil y requiere de  fuerza de voluntad. La clave para lograr el éxito es volver conscientes tus hábitos. Simplemente revisa tus hábitos –sean buenos o malos– el día en que los estás haciendo y te sorprenderá que con un poco de motivación evitarás los que están volviéndote menos productivo.

Con esta aplicación no tendrás pretexto para mejorar en muchos sentidos, ya que además, puedes ver tus progresos en reportes mensuales y semanales o incluso poner notas donde puedes expresar cómo te has sentido.

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5 señales de que estás tronando

¿Estás trabajando demasiado y a todo lo que das? ¿Podrías lograr más haciendo menos? Considera la vida que lleva un atleta profesional: como tal, es susceptible al exceso de entrenamiento –está mentalizado a correr un kilómetro extra, hacer una serie de escaleras más o terminar otro juego, en resumen, dar todo el fuua, pues. Hay una delgada línea sobre la que debe mantenerse entrenando para poder dar un máximo rendimiento. Si se mantiene por debajo de ella equivale a  no estar bien preparado físicamente; si la rebasa, se arriesga a sufrir agotamiento físico y lesiones. Ahora pregúntate, ¿Tu vida laboral es distinta a la de un atleta que debe rendir al máximo?

Jim Loehr y Tony Schwartz introdujeron la palabra “atleta corporativo” en su libro, The Power of Full Engagement. En él argumentan que las exigencias de trabajo que se nos imponen –o nos imponemos- para lograr más y operar en un nivel constante de máximo rendimiento, nos obliga a pensar y a entrenar como atletas. Esto significa que debemos gestionar nuestra energía con mayor eficacia, y no sucumbir al sobreentrenamiento (que provoca que hagamos cada vez más, obteniendo cada vez menores resultados).

¿Cómo sabes si estás sobreentrenándote  y necesitas un descanso? Estos son cinco síntomas comunes para saber si estás exigiéndote de más y  no estés dando el rendimiento que esperas dar:

1. Desesperanza. Cuando te sientes desgastado, el optimismo y las ganas de planear  objetivos para el futuro que sentiste alguna vez son sustituidos por  apatía, pesimismo y un sentimiento general de  monotonía diaria. Es difícil encontrar motivación cuando nada parece valer la pena.

2. Agotamiento. Si te ves forzado a beber cantidades cada vez mayores de café para obtener energía y permanecer consciente, lo más probable es que estás trabajando demasiado y necesitas descansar. El agotamiento ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente capacidad de descansar y recuperarse. La cafeína sirve sólo como un curita para cubrir la herida superficial –en el fondo algo anda mal. No hay necesidad de tener 500 mg de cafeína encima para sobrellevar tu día a día. Este es un signo revelador de que estás yendo más allá de tus límites.

3. Falta de concentración. Otra forma de percatarte de que estás esforzándote más allá de tus límites, es cuando simplemente eres incapaz de concentrarte en un solo asunto a la vez. A menudo, esto lo llevarás a tu vida personal, al grado de que, aún al estar con amigos o con tu pareja, estás ausente por sentirte esclavo de tu Whatsapp o del correo electrónico laboral. Si te percatas de que cada vez te es más difícil trabajar en un proyecto o comunicarte con tus seres queridos sin perder la concentración, es momento de ponerle pausa al trabajo por un tiempo.

4. Irritabilidad. Si te encuentras al límite y tus reacciones ante cualquier problema –por pequeño que éste sea– son exageradas, date cuenta de que necesitas un refill de combustible porque tu tanque está vacío: toda la energía que tenías para el humor, la compasión y la creatividad se ha ido, y lo que queda es culpa, desprecio y frustración. Si esto te describe, es momento de hacerte un favor (y a tus compañeros ): date un respiro para volver a llenar el tanque.

5. Enfermedades físicas. Los atletas son propensos a las lesiones cuando se exceden en su entrenamiento. En tu caso, si bien es poco probable que te ocurra un desgarre muscular por estar generando ideas desde tu oficina, tampoco es una exageración pensar que durante tu próxima presentación, puedas sufrir algún desvarío físico si te las has pasado trabajando duro y tupido. Los problemas físicos comunes incluyen dolores de cabeza, problemas digestivos, dolor de espalda o cuello, e incluso resfriado o gripa. Todos estos son signos de que tu cuerpo temestá pidiendo esquina a causa de las exigencias y el estrés que le estás propinando. Es hora de tomar un descanso.

La necesidad de estar siempre “prendido” y de trabajar cada vez más horas puede conducir a un entrenamiento excesivo y al agotamiento. Mientras no sigas viendo  resultados –lo cual es difícil cuando te la pasas trabajando 12 horas al día- requerirás cada vez de mayores cantidades de energía y concentración para llegar a cumplir tus objetivos. En vez de ello, descubre tu zona de rendimiento óptimo, donde se sientas descansado, comprometido y desafiado para que puedas lograr más, haciendo lo suficiente.

¿Eres freelancer? Equilibra trabajo VS vida

El trabajo de oficina, dicen, quizá no sea para todos. De la misma manera, la vida de freelancer tampoco es muy fácil de sobrellevar. Se necesita autodisciplina para evitar distracciones y sobre todo saber delimitar las horas laborales para que no acaparen las de tu vida personal. Por ello, aquí van unos puntos que te ayudarán a balancear ambos mundos:

Conócete: ¿Qué factores te facilitan hacer un mejor trabajo? ¿Necesitas silencio o eres mejor en medio del caos? ¿Eres más creativo durante la mañana o ya entrada la noche? ¿Qué te inspira? A algunos la música, a otros el arte o la naturaleza. ¿Te importa tener todo ordenado o trabajas en cualquier lugar donde quepa tu laptop? Responde honestamente estas preguntas para que sepas cuál es tu elemento.

Se realista. Aunque como freelancer lo más común es que trabajes desde casa, debes cumplir tu cuota de ocho horas de trabajo. Acepta esto y verifica que realmente estés dedicándole ese tiempo a tu trabajo. Muchos freelancers intentan hacer mucho más de lo que les es humanamente posible. Tal vez te sientas mejor en casa, y quizá tengas menos interrupciones, pero eso no quiere decir que automáticamente vas a poder asumir una doble carga de trabajo de la que solías tener. Asegúrate de que estés cobrando bien tus proyectos para que no sientas la presión financiera de tener que realizar más trabajo de lo que realmente puedes realizar.

Planea recesos. Todos necesitan un receso al trabajar. Es parte del balance entre la vida personal y la laboral. Como eres tu propio jefe, pareciera que puedes dejar de trabajar cuando te plazca. Pero no es el caso. Como freelancer necesitas hacer planes tanto para tu comida como para unas vacaciones. Para esto último, van unos tips: Notifícale a tus clientes con anticipación sobre tus planes de vacacionar. Piensa en lo que les dirás a clientes potenciales que te contraten, inmediatamente después de concretar el plan o en un receso. Planea una manera de estar conectado durante tu receso. Si sueles checar correo durante esta época o no, depende de ti.

No intentes encontrar el hilo negro. Es muy posible que como freelancer te paguen por realizar un trabajo de autoría personal. Si eres un escritor, diseñador, programador o algo que involucre creatividad, tus clientes necesitan ideas innovadoras. Pero el hecho de que tu trabajo involucre originalidad, no significa que los procesos administrativos también deban ser nuevos. Procura, en la medida de lo posible estandarizar respuestas a las siguientes situaciones –sólo adapta según sea el caso: Carta de contacto inicial / Acuerdo de trabajo / Carta factura / Carta recibo. Entre más estandarizados tengas estos procesos, ahorrarás más tiempo.

Busca tiempo para ti. Ahora haces muchas cosas para mucha gente. Reservas tiempo para tus clientes, tu familia y tus amigos, pero ¿y para ti? Si quieres llevar una vida equilibrada, entonces dedícale tiempo a esas cosas que te hacen sentir bien –por insignificantes que sean. Ya sea que medites, leas un libro, escuches un disco de tu grupo favorito con audífonos, asegúrate de marcarlo en tu agenda. Pueden ser sólo unos minutos, lo importante es que lo hagas y olvides todo mientras lo haces. Estos consjos no son un dogma, y estamos abiertos a sugerencias. Así que si tienes algo para aportar a esta lista, te invitamos a escribirnos tus comentarios.